En el punto de venta, cada detalle importa. Desde la iluminación hasta la señalización, todo contribuye a crear una experiencia de compra más clara y atractiva. Los portaprecios plegados son una herramienta sencilla, pero decisiva, para mantener el orden visual y comunicar precios y promociones de forma profesional.

Fabricados en PVC o PET, combinan resistencia, transparencia y adaptabilidad. Gracias a su diseño en una sola pieza, se integran fácilmente en mostradores, vitrinas o lineales, ofreciendo una presentación limpia, duradera y coherente con la imagen del comercio.

¿Qué son los Portaprecios Plegados?

Los portaprecios plegados son soportes rígidos que se obtienen al doblar una lámina de PVC o PET en un ángulo predeterminado, normalmente de 90 grados. Este plegado crea una estructura estable que permite exhibir etiquetas o carteles de precio de manera visible y segura.

En el catálogo de Abarnom, están disponibles en diferentes medidas y formatos —desde pequeños modelos para mostradores hasta perfiles largos de más de un metro—, con opciones adhesivas, magnéticas o sin fijación. Esta variedad hace que puedan adaptarse a casi cualquier superficie, ya sea de cristal, metal o madera.

Su principal ventaja es la versatilidad: se pueden colocar y retirar con rapidez, reutilizar tantas veces como sea necesario y combinar con distintos tipos de etiquetas o cartulinas informativas. En comercios con rotación frecuente de productos, se convierten en un aliado práctico para mantener la información siempre actualizada.

Materiales, ventajas y usos según el entorno

En Abarnom trabajamos con dos materiales principales: PVC y PET transparente. Aunque podemos fabricar bajo pedido con otros materiales (PMMA, PS...)
El PVC aporta rigidez y resistencia, ideal para entornos de trabajo intensivo o estanterías con movimiento frecuente. El PET, en cambio, es más ligero y ofrece una transparencia óptica superior, lo que permite mantener la visibilidad total del producto sin reflejos ni distorsiones.

Ambos materiales son reutilizables, fáciles de limpiar y resistentes al polvo y la humedad, lo que prolonga su vida útil. Además, su superficie lisa facilita la colocación de etiquetas sin dejar residuos al retirarlas.

En términos de aplicación, los portaprecios plegados se adaptan a casi todos los sectores del retail:

  • En supermercados y tiendas de alimentación, se utilizan sobre lineales, bandejas o cajas expositoras.
  • En farmacias y perfumerías, aportan una presentación elegante y ordenada que respeta la estética del punto de venta.
  • En ferreterías o tiendas de bricolaje, su robustez los hace ideales para resistir entornos más exigentes.
  • En fruterías o panaderías, la limpieza y facilidad de manipulación resultan especialmente valiosas.

Cómo elegir el portaprecio plegado adecuado

Elegir el modelo correcto depende de varios factores.
El primero es el tamaño de la etiqueta o ficha que vas a exhibir. Un portaprecio demasiado alto o bajo puede romper la armonía del lineal y dificultar la lectura. También conviene tener en cuenta la longitud del perfil, especialmente si se va a usar en estanterías continuas.

El tipo de fijación es otro punto clave. Los modelos con adhesivo garantizan una sujeción firme en superficies planas, mientras que los imantados permiten cambiar de ubicación sin dejar marcas en superficies metálicas. Los portaprecios sin fijación, por su parte, son la opción más flexible para puntos de venta con reconfiguraciones frecuentes.

Mantenimiento y buenas prácticas

Aunque los portaprecios plegados requieren poco mantenimiento, una instalación correcta y algunos cuidados básicos garantizan su durabilidad y buen aspecto.

Antes de colocarlos, es imprescindible asegurarse de que la superficie esté completamente seca y libre de polvo, grasa o residuos. En los modelos adhesivos, este paso es clave: una superficie sucia puede reducir significativamente la adherencia y provocar que el portaprecio se despegue con el tiempo.

Para la limpieza diaria, basta con un paño suave ligeramente humedecido, evitando productos abrasivos que puedan dañar la transparencia del material.

Cuando no se utilicen, conviene almacenarlos extendidos y sin peso encima para evitar deformaciones en el pliegue. Y durante la instalación, comprobar que la etiqueta sea legible desde la altura del cliente. Un portaprecio bien alineado y correctamente adherido refuerza la sensación de orden, profesionalidad y cuidado del detalle en el punto de venta.

Conclusión

Los portaprecios plegados son una pequeña inversión con un gran impacto. Facilitan la gestión diaria, refuerzan la imagen del comercio y mejoran la experiencia de compra del cliente.

En Abarnom, te ofrecemos modelos en PVC y PET con distintos tamaños, grosores y sistemas de fijación para cubrir cualquier necesidad.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies de terceros

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.